jueves, 30 de junio de 2011

El antes y después de...

El paso del tiempo, no perdona a nadie ¿verdad? A unos les beneficia, a otros no y de otros mejor ni hablamos. Algunos famosos se creen que somos tontos y no nos damos cuenta de sus arreglitos, pero aquí os dejo el antes y el después de algunos de ellos, para que juzguéis por vosotros mismos. Aunque para ser sinceros, a unos cuantos, no les vendría nada mal pasar por el bisturí. Lo que hace el dinero...

Val Kilmer

Brad Pitt


Pierce Brosnan


Ashley Tisdale


Avril Lavigne


Charlize Theron


Julia Roberts


Jenniffer Aniston


Angelina Jolie


Ashton Kutcher


Richard Gere


Dakota Fanning


Lindsay Lohan


Kirstie Allen


Lady Gaga


Megan Fox


Nicole Kidman


Anna Paquin


Christina Ricci


Drew Barrimore


Elijah Wood


Jerry O'Connell


Kristen Stewart


Natalie Portman


Reese Witherspoon


Scarlett Johansson


Soleil Moon Frye


Elsa Pataky


Salma Hayek


Sylvester Stallone


Jeniffer Love Hewitt


Kurt Cobain


Madonna


miércoles, 29 de junio de 2011

Galletas de mantequilla glaseadas

Galletas de mantequilla:
Las galletas de mantequilla surgieron antiguamente para acompañar el café y el té. Por otro aldo, este tipo de galletas son uno de los dulces preferidos de los más pequeños ya que además de ricas son muy sencillas y divertidas de elaborar.
Tiempo Total: 30 Minutos

Los ingredientes de la masa:
·         Mantequilla: 125 gramos
·         Azúcar: 50 gramos
·         Harina: 170 gramos
Preparación
·         En un bol se pone la harina, el azúcar y la mantequilla
·         Con las manos bien limpias se mezcla todo muy bien hasta obtener una masa homogénea y consistente. Al principio no parece que tenga que cuajar debido a la gran cantidad de harina, pero tras trabajar la masa durante un rato va adquiriendo forma y consistencia
·         Una vez que la masa está lista se divide en partes iguales y se les da la forma deseada procurando que cada galleta tenga un grosor aproximado de medio centímetro
·         A continuación se coloca cada galleta cuidadosamente en una bandeja previamente enharinada
·         Se pone la bandeja en el horno y se hornea durante 15 minutos a una temperatura de 180 grados
·         En el momento que las galletas empiezan a quedar tostadas se retiran del horno y se dejan enfriar. Una vez enfriadas se pueden sacar de la bandeja y ya están listas para probarlas
·         Estas galletas se pueden modificar añadiendo una cucharadita de cacao, frutos secos o canela en la mezcla de la masa dándole un sabor único y característico
Los ingredientes de la glasa real:

Para la glasa real: 250 gramos de azúcar glasé (polvo, flor, impalpable), 1 clara de huevo, 2 cucharadas de zumo de limón, colorantes

Ponemos la clara en un bol, y con la ayuda de un brazo eléctrico, las subimos a punto de nieve, y empezamos agregarle el azúcar glasé mientras vamos removiendo, le agregamos también el zumo de limón y continuamos con el azúcar hasta que la textura de la glasa nos quede como el yogurt líquido.
Tenemos que esperar varias horas a que se seque la glasa real, para poder servir las galletas decoradas.


martes, 28 de junio de 2011

Las travesuras del Dios Loki 5ª parte

Pasaron los años en casa de Bethany. Bastet y Loki se hicieron muy buenos amigos. Vieron como Bethany se casaba con Jake, un muchacho bastante amable, le encantaban los animales y siempre les colmaba con regalos y caricias, de ahí que dieran el visto bueno a la boda. Vieron crecer a los hijos de Bethany, eran unas criaturas dulces y encantadoras, pero los 15 años llegaron pronto y Bastet y Loki tuvieron que marcharse. Decidieron hacerlo de la forma tradicional, para no levantar sospechas. Cuando los declararon muertos, dejaron atrás sus cuerpos y se marcharon de regreso a sus respectivas casas. Cuando Loki vio desde su trono, la tristeza en los ojos de Bethany y su familia, se dio cuenta que ningún reino podría ser mejor que los años que pasó en la Tierra, el tiempo que pasó allí le había cambiado por completo. Allí fue tratado como un rey y fue realmente querido. De vez en cuando espiaba por su telescopio, quería a esa familia con todo su corazón, más que a la suya propia, ya que desde que había vuelto, las tiranteces con Thor y Odín, habían regresado a su cauce habitual.
Una mañana, mientras desayunaba, recibió una visita inesperada. Una mujer con ojos verdes, pelo moreno sobre los hombros y un traje muy peculiar, estaba frente a la puerta, esperando a ser presentada y con una sonrisa dibujada en la cara.
Loki: No puede ser ¿eres tu?
Bastet: Sí, la misma que viste y calza.
Loki: Te reconocería de cualquier forma.
Bastet: Vine a ver como te iba. Y por lo que puedo comprobar, tú también los echas de menos. (Observando el telescopio que apuntaba hacia abajo)
Loki: Lo cierto es que sí. Echo de menos ser un perro y hasta me he planteado volver, aunque no se si encontraría una familia como la de Bethany. De vez en cuando todavía me da por roer huesos, supongo que esa manía se me irá con el tiempo.
Bastet: Hay gente de todo tipo ahí abajo, tan sólo hay que buscar a los indicados. Yo también me he planteado volver y lo de los huesos, si es raro sí, aunque yo sigo jugando con los ovillos de lana, será un efecto secundario.
Loki: Aquí tengo unas obligaciones que últimamente he descuidado. No puedo volver a irme, por lo menos aún no.
Bastet: ¿Y qué te crees, que yo no tengo obligaciones? Se que nuestro sitio está aquí, pero de vez en cuando, vienen bien unas vacaciones.
Loki: Sí doctora, tiene toda la razón.
Pasearon por las nubes, subidos en un caballo alado, hablaron y rieron durante horas. Loki le contó las trastadas que les había echo a Thor y a Odín al volver a casa. Bastet no dejaba de reír. En ese preciso momento, se dieron cuenta que 15 años eran muchos, se habían acostumbrado el uno al otro y aunque no lo quisiesen reconocer, se echaban de menos. Estaban sentados el uno frente al otro, en una nube esponjosa. El sol del atardecer bañaba su piel y la hacía relucir. En ese instante todo desapareció, tan sólo estaban ellos. Al fin habían encontrado algo por lo que seguir adelante, se tenían el uno al otro.
Loki: ¿Sábes? Creo que te quiero. A lo mejor me ha costado darme cuenta, pero ahora lo sé.
Bastet: Vaya pareja, un perro y una gata. Nunca lo hubiese imaginado.
Loki: En realidad, ni tu eres una gata, ni yo soy un perro.
Bastet: Lo sé. Y por ello igual sé, que yo también te quiero. Lo único malo será cuando discutamos como perros y gatos. Jajaja
Loki: ¿No dicen que los polos opuestos se atraen? jajaja
El tiempo pasó y tuvieron unos niños preciosos, leales y fuertes como perros; astutos y sagaces como gatos. (Eso sí, físicamente humanos 100%) Pasaban un tiempo en Egipto y otro en Asgard, Loki ya no sentía el mismo odio hacia su hermano adoptivo, sencillamente lo dejó por imposible, ahora tenía mejores cosas que hacer que pelearse por un trono que sabía, nunca sería suyo, tenía mucho que enseñar sobre trastadas a esos fierecillas, sus hijos.

FIN.









lunes, 27 de junio de 2011

Las travesuras del Dios Loki 4ª parte

Pasaron los días y mientras Bastet y Loki planeaban su venganza contra Azrael, Bethany les colmaba de regalos y cariño por doquier.
Loki: Tengo un plan y puede que funcione. Necesitaré que me eches una mano, o mejor dicho, una pata.
Bastet: Dalo por hecho. ¿Qué hago?
Loki: Necesito que distraigas a Bethany en la cocina, yo me encargo de hacer levitar las cosas del salón y hacer que nuestro amigo se lleve el susto de su vida.
Bastet: Me gusta tu plan, va a salir perdiendo el culo.
Esa misma noche, Bethany se estaba arreglando para salir con su novio. El chico llegaba tarde, como de costumbre, pero no le importaba, porque, por una vez, la que no estaba lista era ella. Le quería, eso creía, pero últimamente tenía muchas dudas acerca de su relación, sobre todo, desde que llegó a su vida el típico chico que tira de espaldas. Un compañero de trabajo que la traía loca y que si no fuera porque tenía novio... bueno, que tenía muchas dudas. Quería hablar con Azrael, para saber si el sentía lo mismo, pero no se atrevía, aún no.
Llamaron a la puerta y Loki se puso a dar saltos.
Bethany: ¿Qué te pasa amigo? Nunca te alegras de ver a Azrael. ¡Qué raro!
Azrael: Hola guapa. ¿Cómo va todo?
Bethany: Bien. Ya estoy lista, voy por el bolso.
Bethany se marchó a su habitación donde Bastet la entretuvo un buen rato revolcándose por su chaqueta y llenándola de pelos.
Bethany: Bastet, que tengo prisa, ahora tengo que quitarle los pelos. ¿Dónde puse el dichoso cacharro?
Mientras en el salón.
Azrael: ¿Qué tal bicho? Ya era hora que me aceptases. (Refiriéndose a Loki)
Loki: ¿Estás seguro de que te he aceptado?
Azrael: No es posible. ¿Cómo...?
Loki: ¿Cómo puedo hablar? ¿Estás seguro de que no te lo estás imaginando, chaval? Seguro que es el estrés de la ciudad. Te recomiendo que te marches a vivir al campo una temporadita.
Azrael: ¿Cómo...?
Loki: Mira que tienes poco vocabulario, ¿es que no sabes decir nada más?
Entonces todos los objetos de la habitación comenzaron a elevarse y a flotar por encima de ellos.
Azrael: Me estoy volviendo loco, no puede ser cierto.
Loki: Al fin lo pillas. Llevo media hora diciéndote que si escuchas hablar a un perro no es de gente cuerda y tú ni caso.
En ese momento, Azrael se marchó corriendo, dejando su chaqueta en el suelo y dando un portazo. Al oír aquello, Bethany salió de la habitación y se encontró todo en su sitio, incluso a Loki en su camita y lo único que la extrañó fue que no hubiese señales de Azrael. ¿Porqué se había marchado sin decir nada? Había un sobre encima de la mesa. Bethany lo cogió, y lo leyó, era de su novio.

Bethany, cariño, lo siento. Te he querido mucho pero ambos sabemos que no podemos continuar con esto. Ya no es como antes, no nos queremos de la misma forma, además, me están ocurriendo cosas muy extrañas, siento que me estoy volviendo loco y necesito comenzar una nueva vida. Cuando vuelva a estar en mis cabales, si lo logro, te llamaré. Lo siento de verdad, pero es lo mejor para los dos. Tuyo siempre, Azrael.


Bethany se sentía aliviada, no sabía porque, pero no le importaba, se acababa de quitar un gran peso de encima, por lo que salió a celebrarlo con unas amigas.
Bastet: Me hubiera gustado verle la cara de loser a nuestro amigo. Por cierto, la carta estuvo bien, así no perderá más tiempo con él y conociendo al individuo en cuestión, después del susto, dudo mucho que regrese por aquí.
Loki: Me alegro que te haya gustado. He recuperado mi toque. Me siento joven de nuevo y gracias a ti, tengo nuevas ideas que llevarme a casa. Aunque si te soy sincero, por mí no me iría. Lo que no sé, es que hacer con la chaqueta que se dejó y escondí bajo el sofá.
Bastet: ¡Quédate! Lo cierto es que me siento muy bien contigo, brother. Además, quince años más o menos se pasan pronto, luego nos marchamos juntos y aquí paz y después gloria. Y la chaqueta, haz que desaparezca o tírala al contenedor ese de abajo.
Loki: ¿Pero porqué marcharnos si somos inmortales?
Bastet: Porque ella no lo sabe y las mascotas en la tierra es lo que suelen durar. Siempre podremos cuidarla desde arriba.
Loki: Aunque a ti te pilla un poco lejos.
Bastet: Egipto pilla lejos y el cielo de Egipto más ¿pero quien te dice a ti, que vuelva a Egipto? Me quedan muchos países por visitar y será por tiempo.
Loki: Pues tienes razón, yo antes tenía cosas que destruir, bromas que gastar, familia a la que incordiar y mucho curro, pero ahora, tengo demasiado tiempo libre. Puede que pase un tiempo aquí y otro allí. Ya se verá. El tiempo lo dirá.






domingo, 26 de junio de 2011

Las travesuras del Dios Loki 3ª parte

Loki estaba en la gloria. Los lobos no solo le servían, sino que además, se hicieron todos buenos amigos. Pasaron unos cuantos días y Loki se fue dando cuenta que ese no era su lugar. A él le gustaba gastar bromas y luchar; y los lobos, aparte de la lucha por el territorio o la comida, no hacían otra cosa que estar tumbados todo el día. Así que, muy a su pesar, decidió reemprender su viaje. Los echaría de menos, pero sabía lo que debía hacer. A la mañana siguiente, le despidieron aullando, pero el no miró hacia atrás, tan sólo se limitó a seguir su camino. Se dirigía hacia la ciudad, se había dado cuenta, que aunque era un lugar peligroso, sería el único lugar donde podría encontrar víctimas para sus bromas. Después de un largo día caminando, llegó arrastrándose a las afueras de la ciudad, cuando una chica lo vio, tenía los cabellos dorados y unos ojos del color del mar, Bethany, que así se llamaba, le encontró a punto de desfallecer y lo recogió. La chica no vivía lejos, por lo que le cargó hasta su casa, donde le dio comida y agua. Loki estaba agotado, por lo que se echó un rato y cuando abrió los ojos, para su sorpresa, se topó con Bastet, que estaba sentada justo frente a su hocico.
Loki: ¿Qué haces tú aquí?
Bastet: Podría preguntarte lo mismo. ¿Qué haces en mi casa?
Loki: ¿Pero tú no estabas aquí de vacaciones?
Bastet: Lo cierto es que no te dije toda la verdad. Si es cierto que vine hace tiempo de vacaciones, lo que no sabes es que esta chica me recogió y desde entonces vivo con ella como una reina. No me falta de nada y para serte sincera, no tengo ganas de volver. Antiguamente se me veneraba, ahora soy una figurita que los turistas se llevan de recuerdo por su viaje. Ya no hay respeto.
Loki: ¿Tan bien se está?
Bastet: Mejor. En invierno te resguardan del frío y en verano del calor. Te dan de comer cuando tienes hambre, de beber cuando tienes sed. ¿Ves todos esos cacharros? Pues los llaman juguetes, son para que los muerda y arañe; siempre y cuando no lo haga con otras cosas, no me regañan. Lo único malo que tiene, es el agua. Te bañan cada cierto tiempo, pero algo malo tenía que tener.
Loki: ¿Qué opinas si me quedo un tiempo por aquí? ¿Lo soportarías? Es que la verdad, estoy harto de vivir a la sombra de Odín y de Thor. Se creen que estoy loco, aunque no es de extrañar, porque son ellos los que me vuelven loco. Así podré centrarme en algo diferente, y se me ocurrirán nuevas bromas que llevarme cuando regrese a casa.
Bastet: A mi no me importa, eso sí, tengo un par de condiciones que ponerte, ya que yo fui la primera en llegar. Nada de tocar mis cosas y nada de hacerle bromas a Bethany, no se lo merece.
Loki: Te doy mi palabra. Además, tampoco me conviene. Pero tendré que buscar a alguien para ponerle en mi punto de mira. ¿Me recomiendas a alguien?
Bastet: La verdad es que sí. El novio de Bethany, se llama Azrael. Es insoportable, se pasa todo el día pegado a la tele, no la hace caso y creo que la engaña. Deberíamos darle un escarmiento. ¿Socios?
Loki: Dalo por echo. Aprendí unos cuantos truquitos nuevos estando con los lobos.
Bastet: Mmmmmmmmmmm. Me tienes que contar muchas cosas, por lo que veo.
Loki: No te preocupes, tenemos tiempo de sobra.




Continuará...

sábado, 25 de junio de 2011

Las travesuras del Dios Loki 2ª parte

El camión se acercaba a gran velocidad, Loki seguía paralizado por el miedo, hasta que el conductor hizo sonar el claxon. Loki reaccionó tirándose al suelo y el camión le pasó por encima sin rozarle siquiera. Cuando todo pasó, salió corriendo al otro extremo de la carretera, para que no le sucediera lo mismo otra vez. En el otro extremo, se sentó a descansar. Estaba agotado de la tensión del momento y vio un pequeño arroyo cercano, Decidió ir a beber de él, pero cuando se estaba aproximando, una gata se le cruzó en su camino.
Bastet: Loki, Loki, Loki ¿cómo tú por aquí? ¿ya te cansaste de hacer caso a Odín?
Loki: ¿Bastet? ¿Eres tú?
Bastet: Obvio que soy yo. ¿Has visto muchos gatos parlantes últimamente?
Loki: Siempre tan chistosa. Yo estoy aquí por aburrimiento, quería probar algo nuevo. ¿Y tú?
Bastet: Yo estoy aquí, más o menos por lo mismo. En esta época, Egipto está lleno de turistas y no me hace mucha gracia, así que me fui a explorar nuevos mundos.
Loki: Estoy buscando alguien que me suministre lo necesario, para poder dedicarme por completo a mi tarea. ¿Qué me recomiendas?
Bastet: Pues... que te busques una manada. Si te vas con los humanos, terminarás cogiéndoles cariño y después no te querrás marchar. Lo sé por experiencia.
Loki: A mi, eso no me pasaría, pero lo de la manada me parece una buena idea. ¿Hay más perros por aquí?
Bastet: Perros, lo que se dice perros, no, pero lobos sí. Ten cuidado si te estás planteando unirte a su manada de lobos. Son peligrosos, no se dejan dominar por nadie más que por su líder y te pueden ver como un aperitivo.
Loki: Te recuerdo que, además de ser un Dios, no se me da nada mal luchar.
Bastet: Bueno, quien avisa no es traidor. Suerte en tu búsqueda que yo me tengo que ir, estoy oliendo a sardinas. Bye Loki
Loki: Adiós gatita.
Bastet: Buffffffff
Tras su pequeña parada, Loki se puso de nuevo en camino. El sol estaba en lo alto y le hacía flaquear las fuerzas. Caminó y caminó hasta que comenzó a hacerse de noche.
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Los aullidos se oían lejos, no pasaba nada.
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Ahora se estaban acercando, los notaba justo a su lado. De pronto, detrás de unas rocas, salió una manada de lobos y le rodeó. Los lobos enseñaban los dientes, estaban a punto de atacar, cuando Loki se puso en pie y comenzó a dar saltitos y vueltas en el aire. Los lobos estaban perprejos.
Lobo Alfa: ¿Se puede saber qué haces? Deja de hacer el tonto que tenemos hambre.
Loki: No hacía el tonto, solo quería captar tu atención. Porque, tu eres el Alfa ¿o me equivoco?
Lobo Alfa: Sí, lo soy. ¿Qué quieres?
Loki: Retarte. Si yo gano, me obedeceréis a mí hasta que decida continuar mi camino. Y si ganas tú, me coméis. Es un trato justo ¿no?
Lobo Alfa: ¿Y porqué tendría que darte la oportunidad de luchar en lugar de comerte ahora mismo?
Loki: No querrás que tu manada piense, que en lugar de un lobo, tienen de líder un gallina. ¿Verdad?
Lobo Alfa: Acabas de firmar tu sentencia de muerte.
Loki: Lástima, no tengo un boli a mano.
Lobo Alfa: Adelante, ataca.
Loki era muy rápido, el lobo ni lo vio venir. En un segundo le saltó al cuello y le mordió la garganta. El lobo aullaba y se revolvía, pero para ser tan pequeño, Loki tenía una fuerza descomunal y el lobo no tuvo oportunidad alguna, se rindió, aunque antes, luchó con todas sus fuerzas para escabullirse, pero fue en vano. Cuando terminó, el lobo se levantó mal herido y se postró ante Loki, que al ver una roca grande en medio del claro del bosque, se subió y usó de trono. Al verle en lo alto, todos los demás lobos se postraron ante él y así pasó el primer día en la Tierra, como rey, cosa que en su casa no podía ser por culpa de Odín, que era quien ocupaba el trono mayor. ¿Qué pasará ahora? ¿Seguirá con los lobos o seguirá su camino para llevar a cabo su misión?







Continuará...